Introducción

4897G
- Calatrava
Cuerda manual

Con sus líneas puras, el calatrava se impone como la quintaesencia del reloj de pulsera redondo y constituye uno de los más hermosos símbolos del estilo Patek Philippe. Non plus ultra de la elegancia, seduce a cada nueva generación gracias a su perfección atemporal y su sobriedad extrema.


Movimiento mecánico de cuerda manual. Calibre 215. Bisel engastado con 72 diamantes (~0,47 qts). Esfera azul noche "guilloché", índices de las horas de oro con un fino acabado por transferencia de polvo de oro. Pulsera de satén cepillado azul noche. Oro blanco. Hebilla de hebijón. Fondo de cristal de zafiro. Estanco a 30 m. Diámetro de la caja: 33 mm. Altura: 6,6 mm.

Precio: 25'300 CHF *

*Precio actual (IVA incluido) aplicable en nuestros Salones Patek Philippe en Ginebra, Suiza. Los minoristas autorizados pueden determinar el precio a sus clientes.

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Calibre

215
Cuerda manual

Anverso Reverso

215
Cuerda manual

Diámetro: 21,9 mm. Altura: 2,55 mm. Componentes: 130. Puentes: 5. Rubíes: 18. Reserva de marcha: mín. 44 horas. Volante: Gyromax®. Alternancias/hora: 28.800 (4Hz). Espiral: Spiromax®. Signo distintivo: Sello Patek Philippe.

Saber hacer

Cuidado de todos los detalles
Engastado de gemas

Cualquier gema que se seleccione para ser utilizada en una caja o pulsera Patek Philippe (diamante, rubí, zafiro, esmeralda) será de la mejor calidad y cumplirá con el estricto criterio del Sello Patek Philippe. En Patek Philippe, solo se utiliza la mejor gama de color D a G. La claridad de los diamantes es siempre del deseable grado de máxima pureza interior (conocido como IF - Internally Flawless) y debe mostrar una talla impecable. La precisión de la talla es también vital para asegurar un engastado uniforme y regular. La labor del engastador es ajustarlo perfectamente, de modo que luzca de la forma más exquisita y, naturalmente, sea seguro. Las gemas de Patek Philippe se engastan a la manera tradicional: a mano y nunca se utilizan adhesivos. El engastador coloca cada piedra preciosa en su montura, o bien en un engastado de bisel donde la gema se engasta doblando delicadamente la pestaña de metal (normalmente oro) que la rodea, o en un engastado invisible en donde la gema tiene unas estrías en la parte inferior que encajan en unos rieles ocultos. Las gemas deben colocarse niveladas, en la misma dirección y todas con la misma altura, al tiempo que se asegura su fijación. La precisión y el interés por la forma y el carácter de la gema es vital para revelar su belleza y lograr el mayor brillo y lustre posibles.

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